El ascenso de las posturas radicales.

Estamos asistiendo al ascenso de posturas radicales tanto en Europa como en Estados Unidos, es un hecho que se está produciendo recientemente con el avance del Tea Party de Sarah Palin y los partidos de ultraderecha en países europeos, como últimamente Suecia.

En el caso de Sarah Palin su corriente del Tea Party Patriots está avanzando vertiginosamente en las primarias, barriendo a republicanos históricos con postulados que hacen que Bush parezca de un peligroso liberal. La mayoría de los candidatos del Tea Party son gente inexperta, provenientes del conservadurismo rural y primitivo.

Palin deja su puesto de gobernadora de Alaska y dice que su movimiento contra va contra el poder establecido en Washington, después de ser ella una de las razones por la cual perdió las elecciones MacCaine por su falta de solidez ante cualquier debate serio. Tiene la filosofía de los nuevos comienzos, es la paladina de más capitalismo y más de lo mismo que nos ha llevado a la situación actual.

En este movimiento está Christine O’Donnell, que creó en Los Ángeles una organización cuyo principal objetivo era la promoción de la castidad, condenar la pornografía, la masturbación y la homosexualidad. Ha criticado la ayuda oficial a la lucha contra el sida, que ella considera la penitencia justa por el pecado de la promiscuidad, y ha defendido que el papel más adecuado para una mujer es el de esposa y madre al servicio de la tranquilidad y felicidad del marido. Ha abogado por las armas, la abstinencia sexual, el fin de los impuestos y la liquidación de todo el aparato estatal.

Carl Paladino, un personaje excéntrico y bravucón que parece sacado de un capítulo de Los Soprano, se refirió en cierta ocasión a un rival político como el anticristo y ha prometido llegar a Albany -sede del Gobierno de Nueva York- provisto de un bate de béisbol para arreglar las cosas a su modo.

El gobernador de Florida, Charlie Crist, un moderado que el año pasado gozaba de un 70% de popularidad, se ve hoy superado en las encuestas por un desconocido joven ultra religioso llamado Marco Rubio.

En el ascenso todos estos movimientos ultraconservadores hay algo en común, el nacionalismo, el populismo, la demagogia, el racismo, la xenofobia, el rencor por la pérdida de poder adquisitivo de clases medias resentidas por la crisis económica y ya lejos del dinero fácil, la simplicidad de sus mensajes entre las clases populares que se sienten amenazadas y buscan colectivos a los que culpar de sus problemas.

En estos días asistimos perplejos como después del fracaso económico del sistema liberal, muchos partidos y posiciones ultraliberales ganan adeptos, paradójicamente. El totalitarismo resulta a veces de las mejores intenciones y el fanatismo se cría en los entornos más populares con demagogia sobre los temas más sensibles y que más preocupan. Estados Unidos y Europa viven  momentos, en el que sus valores entran en conflicto entre sí. El hecho de que personas sin cultura ninguna como Hitler llegasen al poder en el pasado fue fruto de una sociedad enferma y las consecuencias ya las conocemos.

6274b459d1bd1c69ddf25723de865a3b

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: